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Casa
sobre el Río Paraná
Zona
Rural
- Provincia de Santa Fé
Proyecto
y Dirección: Arq. Juan Andres Villalba -
Colaboradores:
María Florencia Villalba, Arq. Enrique Pinardi
La obra está
situada sobre las barrancas del Río Paraná, en una
zona de origen rural que en los últimos años ha
adquirido valor como sitio de residencias temporales y que en la
actualidad se está consolidando también como lugar de
residencias permanentes. Su proximidad a la ciudad de Rosario, con
vías rápidas de comunicación y su desarrollo
sobre el borde fluvial, marco de un entorno natural excepcional,
determinaron aspectos importantes de los programas comitente y arquitectónico.
El terreno de 3
hectáreas nace al borde del río y se desarrolla desde
la parte superior de la barranca que supera los 20 metros de altura
hacia el oeste, donde predomina el paisaje rural.
El río que
se posiciona en diagonal, rompe la ortogonalidad del predio y otorga
una posibilidad que el proyecto no desaprovecha al momento de definir
la ubicación de los 4 edificios y la relación
estructural entre ellos y el medio natural.
La casa principal
de tres plantas, la piscina oval y el quincho, conforman el primer
grupo de edificios. Todos sus ámbitos principales se apropian
del parque que los separa del río y observan el nacimiento del
sol y su recorrido sobre las islas. La fachada de dos plantas
visibles se enfrenta al oeste constituido en campo, lugar de acceso y
de articulación del conjunto conformado por la casa del casero
y el galpón.
Fue necesario
realizar una conciliación entre paisaje natural y proyecto,
realizando una intervención que permitiera una nueva
topografía y su fusión con la arquitectura. El muro de
contención expresa inequívocamente tal voluntad.
Para conformar el
nuevo relieve, se extrajo primero del terreno su capa superficial que
luego de triturada, pulverizarla y almacenarla, fue finalmente
redistribuida como tierra negra apta para el sembrado de césped
y plantación de diversas especies arbóreas.
Se realizaron
excavaciones para concretar los niveles que el proyecto
requería para poder fundarse aprovechando, con la tierra
extraída, elevar el terreno que antes de comenzar la
intervención estaba deprimido en relación con el entorno.
La nueva
topografía nos permite recorrer el conjunto, multiplicar los
accesos, ampliar las visuales o limitarlas, unir espejo de agua
artificial con el horizonte de río y cielo, abrazar el
amanecer o prolongar las sombras del atardecer.
La simpleza
buscada está expresada en la forma en que se usan ciertos
materiales que refuerzan el carácter de la obra.
Cada edificio se
resuelve con una caja contenedora simple de hormigón armado
visto forrada en el interior por tabiques de roca de yeso montado
sobre estructura de chapa galvanizada con sus correspondientes
aislaciones. Las particiones interiores están resueltas
también con el mismo material.
Ordenadas
perforaciones de los muros alojan aberturas de PVC
reemplazándose en algunos lugares los tabiques de
hormigón por importantes planos de vidrios que refuerzan la
relación interior / exterior frente al paisaje extremadamente bello.
La estructura
metálica conformada por una trama de perfiles normales sobre
los que se apoyan en cada edificio un techo plano e inclinado
compuesto por paneles sándwich de 3" de poliuretano
expandido y chapa galvanizada, operan como tapas, límite
austero y preciso con el cielo.
Los pisos que en
su totalidad son de hormigón con endurecedor de superficie
color gris están terminados con llanas mecánicas. Las
galerías y solarium están conformados por amplias
plataformas de madera (sundeck).
La casa principal
está seccionada por un gran mueble/muro de madera con
continuidad en los tres niveles que organiza la estructura
circulatoria y que según la función que respalda,
resuelve de manera particular y sistematizada su interior (placard,
biblioteca, toilette, hogar, infraestructura, etc.).
En el extremo
norte, la piscina oval penetra en la galería de doble altura,
en el lado sur, el patio cubierto permite la articulación con
la galería del quincho y su mesa oval de hormigón se
posiciona para acentuar la necesaria relación interior /
exterior buscada.
El galpón
es un contenedor vacío mientras la casa del casero es un
contenedor particionado para asumir el carácter de vivienda.
Ambos, con la prolongación de unos de sus muros sobre el sur,
logran conformar el patio.
Todo el conjunto
es blanco (muros de hormigón, estructura metálica,
cielorrasos, paredes interiores, aberturas) excepto ciertos acentos
de color que confirmaron la regla: un muro azul, columnas amarillo
maíz y mesa de hormigón rojo en el interior del
quincho; en la casa algunos tabiques perpendiculares al río
azules, en cada dormitorio un único plano de color como
respaldo (tonos de verdes y azules).
Al establecerse
una lectura de conjunto podemos observar cierta complejidad en la
obra de arquitectura que reafirma la visión que tenía
León Battista Alberti cuando expresaba entender a la ciudad
como a una gran casa y a la casa como una pequeña ciudad. |