
CANTO A LA MONTAÑA
“Contemplo la montaña para escuchar sus secretos.
Siembro para dialogar con la tierra para no imponer mi postura.
Aro para colmar de aire a la tierra.
Rasgo su manto con prudencia para invitarle a beber del cielo
hecho manantial.
Excavo para anclar la semilla entre el sol y la penumbra y
tenderle un lecho a la memoria.
Cuando cultivo tiendo la paciencia tentando al crepúsculo a
sorprenderme con sus flores de cosecha.
Su brote une el cielo con la tierra y como una caricia, su
sombra me regala.
Entonces del sombrero me despojo,
y libres los sueños al viento retorno a la montaña como parte de
su memoria”.
J. Moreno
Propuesta conceptual
El Parque de las Silletas es ante todo un proyecto cultural y
debe pensarse con la posibilidad de que nazca como institución
cultural previamente a las edificaciones, para que sirva de
instrumento de convocatoria de los diferentes ámbitos de
influencia. La Fiesta de las Flores es sin duda el
acontecimiento cultural más representativo de nuestra tradición,
es un rasgo intrínseco de nuestra territorialidad y producción
cultural. En ella esta inmerso nuestro potencial geográfico y
paisajístico. La Eterna Primavera es un rótulo que encierra un
poderoso símbolo de renacimiento permanente.

El desfile de silleteros es la constatación de un proceso nacido
del amor y respeto por la tierra, somos ante todo montañeros,
hijos de la montaña. La flor es el más potente símbolo del
esmero y de la ternura; huella de la paciencia. Hoy bajo sus
colores, también se escampan los Mitos y las Leyendas, lo más
profundo de nuestra memoria.

Este proyecto se pensó como un tributo a esta tradición de
esperanza, no nacido únicamente de las necesidades
institucionales si no también de las aspiraciones culturales de
una región.
Según
Paul Valery (Eupalinos o el Arquitecto) en la arquitectura hay
proyectos mudos: aquellos que carecen de cualquier diálogo con
su entorno, hay unos que hablan: aquellos que imponen desde la
obviedad de lo conocido una imagen de pragmática funcionalidad,
carentes de sorpresa y otros que cantan: aquellos que se posan
como una partitura abierta dialogando con su entorno, que han
cedido su protagonismo edilicio individual para dar paso a una
tradición cultural.
El
Parque de las Silletas tiene como aspiración plantar semillas de
cultura y convivencia, bajo una estrategia de permanente
crecimiento y participación.
Para responder a este necesario crecimiento gradual, debido a la
magnitud y la sensibilidad ambiental del proyecto, el parque se
plantea como un mecanismo de juego donde todo el lote se concibe
como gran tablero y los artefactos arquitectónicos como fichas
de un juego. De esta forma puede haber una participación
interdisciplinaria concreta de cada uno de los diferentes
asesores técnicos y miembros de las diferentes administraciones
desde una perspectiva de cumplimiento de objetivos, reemplazando
una aproximación subjetiva y a veces caprichosa basada en los
gustos. Esta estrategia de piezas de mecano evita que el Parque
se convierta en una colección descontrolada de objetos
arquitectónicos de referencias pintorescas sin un carácter
específico.
La
noción de piezas sobre un tablero, obliga a pensar en ideas
rectoras y no en formas aleatorias, con esto se garantiza una
unidad conceptual, paisajística y artística, que permite que el
proyecto crezca pacientemente bajo sus propias leyes o códigos
de memoria. Es en sí un “proyecto vivo” en permanente cambio y
adaptación bajo unos criterios de convivencia programática,
ambiental y cultural.
El juego es por excelencia el mejor mecanismo de concertación,
las diferencias son encausadas por sus propias normas e
instrucciones. Como todo juego tiene enfoques precisos y en este
caso son tres los principales:
1- Antropológico: resaltar el respeto por la memoria,
existencia de un cementerio indígena, la minería, la tradición
del cultivo de flores. La semilla como símbolo de contenedor de
memoria (posibilidad de involucrar instituciones universitarias,
culturales y también asociaciones de floricultores).
2- Tecnológico: promover la investigación y el desarrollo
de cubiertas verdes y fotosintéticas (energía solar).
Tecnologías apropiadas para el futuro de la arquitectura
sustentable (posibilidad de involucrar al empresas e
instituciones).
3- Artístico: ejecutar una obra de Land Art de gran
escala, todo el lote entendido como un gran lienzo o espacio de
actuación, tener como referencia búsquedas sublimes como las
Líneas de Nasca en Perú. Pensar un nuevo paisajismo para ser
apreciado también desde el aire, metrocable, aviación y
miradores naturales. Buscar una mirada mas cosmogónica.

Planteamiento Arquitectónico y Paisajístico
Para evitar demoras en el inicio de la obra, garantizar una ágil
construcción por etapas y dar cabida permanente a los asesores
técnicos el anteproyecto esta desarrollado como un sistema de
piezas básicas que pueden combinarse de diferentes maneras,
permitiendo una gran flexibilidad para la organización
definitiva del programa, su programación por etapas en
intervalos amplios. Plantea la enorme ventaja de no tener que
acometer el proyecto total para darle forma a la idea de un
nuevo concepto de asentamiento ambiental.
Las piezas están organizadas en dos categorías:
1- Las travesías (los caminos formados por las huellas
que dejan los seres o animales en su deambular), que se arman
con tres tipos de piezas básicas: las tarimas, los pasos
perdidos y las cuñas de contención
2- Los artefactos presentan tres tipologías:
Las silletas
Son piezas que respetuosamente se asientan en el terreno con
sólo tres puntos de apoyo, de la misma manera que en los
desfiles están siempre listas a ser desplazadas, son objetos
móviles, nómadas. En el día son pinceladas de colores de la gran
obra de Land art, un dulce sombrío, visera y visor a la vez. A
la distancia semejan rocas desprendidas, fragmentos volcánicos,
piedra líquida congelada. Sus ascendentes grietas le otorgan un
carácter de rasgadura de la tierra amplificando sus misterios e
inducen a un estado de curiosidad, incitan a la exploración. No
existe la noción de frente y revés, su perímetro valora su
entorno por igual. En una estructura de esta naturaleza
desaparece la noción de puerta y ventana, se accede a la medida
de grandes y chicos, no discrimina ni controla, recibe por igual
a quien se aproxime desde cualquier camino, siempre espera,
siempre recibe.
Se desecha la imagen de bucólicos kioscos costeros desarraigados
y de casitas miniaturas de pesebre. En cambio se propone unas
formas más abstractas con capacidad de provocar la imaginación
por medio de múltiples asociaciones.
En la noche aparecen como faroles japoneses que con especial
sutileza ahuyentan la penumbra, su luz las hace levitar como
luciérnagas alzando el vuelo.
Las silletas son estaciones ubicadas a lo largo de las
travesías, acompañan y sirven a los visitantes en sus caminatas
ecológicas, pedagógicas y recreativas. Vistas en conjunto
semejan un desfile de silleteros permanente.
Las Silletas se clasifican en:
a) Abrigadoras, escampan los equipamientos básicos como: puntos
de información y orientación, baños públicos, centros de
hidratación y alimentación, centros de guías, servicios de
camping, zonas de asadores y centros de navegación-informática.
b) Resaltadoras, hacen de urnas de exhibición destacando:
1- Elementos naturales como formaciones rocosas, quebradas y
otros y sirven para amplificar los efectos sonoros del agua y el
viento.
2- Elementos antropológicos existentes, canalizaciones, huertas,
caminos, tumbas. También pueden servir como estaciones de
transferencia de las líneas de Canopoy.
c) Anunciadoras, se encargan de testimoniar la presencia de las
Guacas y Cintas sirviendo como vitrinas provocadoras.
Con la intención de acercar la tradición de las silletas a un
campo artístico y tecnológico contemporáneo (imágenes digitales)
se desarrolla el concepto de Pixels: subdivisiones de las
superficies para el manejo de rotación de los silletines
(bandejas de cultivo producidas en los invernaderos que permiten
un eficaz mantenimiento de las silletas). En este concepto se
incorpora la noción de unidades fotosintéticas (paneles solares)
para la producción de energía que asegure el autoabastecimiento
de las silletas. Es llevar el proceso de la fotosíntesis a una
tecnología de arquitectura sustentable. El tema de las cubiertas
verdes productivas deberá ser un proyecto de investigación
activo que suministre información valiosa a la comunidad.

Las guacas
El solo nombre evoca mitos y leyendas, fantásticas historias de
búsquedas en montañas donde el arco iris se ha posado, luces
misteriosas han destellado sin explicación. Su búsqueda es una
aventura, travesías emocionantes en medio de deslumbrantes
parajes. Se buscan por que atesoran bajo tierra lo más valioso,
lo mas bello y simbólico, todo lo que se necesita para el más
allá o el conocimiento para el futuro. Son ánforas de memoria
semillas de cultura. Estas tienen como referencia la visión
indígena de la “segunda morada” que se excava en la tierra, lo
valioso de la memoria se resguarda. Se desvanecen las fachadas y
sus vitrinas tragaluces promueven un voyerismo cultural, ver y
ser visto el verdadero sentido de lo comunitario.
Se
penetra en la tierra en busca de piezas fundamentales del
conocimiento y sus “ojos” enmarcan maravillosas visuales del
paisaje, el hombre entre la tierra y el cielo, memoria y
ensoñación. Este acercamiento permite ver la historia como un
lugar privilegiado para imaginar el futuro.
Las Guacas son los espacios o contenedores que sirven para
alojar la parte del programa que tiene que ver con lo cultural,
galerías de colecciones permanentes e itinerantes, museos o
auditorios. Estas construcciones renuncian a habitar la
superficie del parque para favorecer la contundencia
paisajística existente, tres silletas anuncian su presencia, sus
siluetas aves listas a alzar el vuelo, cometas a la espera del
viento, trampolines de sueños y ofrendas de flores al cielo, son
estos lugares los miradores por excelencia.
Los
cienpies
Se van articulando por medio de vértebras o eslabones, son una
cadena de espacios que se van acoplando a las formas de las
cotas del terreno. A la distancia parecen suaves rasgaduras del
terreno, delicados e ingeniosos arados. Se hincan a la ladera
por medio de delgados pies para formar magníficos balcones, sus
corredores serpenteantes miradores que con sus tenazas se
aferran a los árboles que en su andar no han podido esquivar. En
estas cintas se alojan las dependencias administrativas, las
cafeterías o locales comerciales, áreas de albergue salones de
orientación y capacitación, servicios médicos y de seguridad.
Todas las piezas del juego o sistema están concebidas bajo los
criterios de: mínimo impacto visual, mínima alteración de la
topografía, mínimo mantenimiento, al reducir sustancialmente las
áreas de fachada, máxima aproximación a un proyecto paisajístico
y artístico.
Lo más importante es que la disposición de las piezas se
concerta con todos: equipo administrativo, diseñadores, asesores
técnicos y pobladores. Cada ubicación debe ser una jugada
maestra guiada por la naturaleza y la historia.
Finalmente con El Parque de las Silletas se debe:
- Motivar el reconocimiento social del carácter estratégico que
tiene el territorio: floricultura, los silleteros;
- Propiciar la discusión sobre la necesidad de investigar
desarrollos tecnológicos ambientales: cubiertas verdes y
fotosintéticas, que favorezcan la generación de conocimientos
sobre el manejo sostenible, en aras de movilizar a la Sociedad y
al Estado para que adopten medidas en consecuencia.
- Facilitar la recuperación y socialización crítica de la
historia de ocupación del territorio y de las culturas
desarrolladas a partir del estudio de su patrimonio
arqueológico, tecnológico y vivencial: asentamientos indígenas,
minería oro y sal, cementerio.
- Generar elementos de análisis y debate para impulsar la
construcción colectiva de un nuevo modelo paisajístico: el Land
Art o arte sobre la tierra.
- Fomentar el desarrollo de nuevas arquitecturas que den paso a
una noción de adaptación y reproducción espontánea como se da en
la naturaleza, una que brote del paisaje como lo hacen los
musgos.
- Desarrollar un sistema constructivo que permita un crecimiento
orgánico en el tiempo bajo un eficiente control presupuestal.
- Garantizar que el proyecto resulte apto e interesante para
todo público y en especial emocionante para cada uno de los
miembros de la familia para erradicar la percepción de que
alguien esta “sacrificando su tiempo” por ser un acompañante
pasivo. Que la aventura convierta a cada individuo en un usuario
activo para fortalecer las actividades colectivas, familiares,
como las individuales, para desarrollar una condición integral
de la convivencia.
El Parque de las Silletas, perfectamente alineado con
fundamentales políticas culturales y ambientales nacionales y
regionales, inscripto dentro de sus acuerdos, decretos, planes
maestros y normativas, es un instrumento que le servirá al
promotor para afianzar el liderazgo y convertirse en punta de
lanza de los parques con contenidos pedagógicos.
EDUCAR JUGANDO, bajo un enfoque a largo plazo que revindique la
noción de CULTIVAR para COSECHAR. En Colombia hay que SEMBRAR
SEMILLAS DE EDUCACION y CULTURA, es la base fundamental para la
competitividad y la internacionalización.
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